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Grande, más grande, el más grande: dentro de un campus de centros de datos hiperescala en Johannesburgo
Una visita al campus de Isando de Teraco, cerca de Johannesburgo, donde la nube se convierte en acero, electricidad y fibra, y lo que nos enseñó sobre la resiliencia.
Entrar en el campus de Isando de Teraco, cerca de Johannesburgo, en abril de 2025, fue uno de esos momentos en que lo abstracto se vuelve muy real. Hablamos de “la nube” como si no pesara. Estar dentro de un centro de datos hiperescala hace justo lo contrario: ves la nube como acero, hormigón, fibra, sistemas de refrigeración, acometidas eléctricas y controles de seguridad. Todo muy físico, y todo muy deliberado.
Nuestra visita fue a JB1, la instalación insignia de Teraco, y vimos JB5 en construcción justo al lado. De ahí viene el título: grande, más grande, el más grande.
JB1: donde la nube se conecta
JB1 se encuentra en el campus de Isando de Teraco, en Ekurhuleni, al este de Johannesburgo, y es una encrucijada digital para el sur de África. Teraco diseñó sus instalaciones para ser neutrales respecto a operadores y proveedores de nube: no te empujan hacia un proveedor, sino que permiten que empresas, redes y plataformas de nube se encuentren en un mismo lugar.
Lo que lo hace destacar, desde el punto de vista de un arquitecto:
- Densidad de conectividad. Teraco describe Isando como uno de los entornos más interconectados de África.
- Accesos directos a la nube a través del Africa Cloud Exchange: ExpressRoute para Azure, Direct Connect para Amazon Web Services (AWS) y Cloud Interconnect para Google Cloud.
- El punto de intercambio de internet NAPAfrica dentro del edificio, que mantiene el tráfico de internet africano rápido y local.
Así que JB1 no es solo un edificio con racks. Es una plataforma donde empresas, proveedores de acceso a internet y proveedores de nube se encuentran y se conectan.
La puerta de entrada a Azure South Africa North
Para nuestros clientes que ejecutan cargas de trabajo en Microsoft Azure South Africa North, la magia ocurre justo aquí, en JB1. Aquí aterrizan las conexiones privadas ExpressRoute: tu red se une directamente a la red troncal de Microsoft, sin cruzar la internet pública. La propia región se reparte entre zonas de disponibilidad en varias instalaciones alrededor de Johannesburgo, de modo que ningún edificio sostiene una carga de trabajo por sí solo. JB1 es la puerta de entrada; la nube está distribuida.
Azure no está solo aquí. A través del Africa Cloud Exchange, los demás grandes proveedores de nube se conectan en el mismo lugar, lo que convierte este punto de entrada en verdaderamente multinube.
Electricidad: la realidad de Johannesburgo
No se puede recorrer un centro de datos en Johannesburgo sin hablar de electricidad. La red sudafricana ha estado sometida a una gran tensión, y los cortes programados por turnos, conocidos como “load shedding”, han formado parte de la vida diaria.
Teraco lo sortea con sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI) redundantes, generadores e infraestructura diseñada para seguir funcionando durante cortes y mantenimientos. Su director ejecutivo describió periodos en los que la disponibilidad de la red rondaba el 15 o 20 por ciento, con el campus funcionando en gran medida con diésel, a un coste de millones de rands al mes.
Así que Teraco se comprometió a producir su propia electricidad: una planta solar de 120 megavatios (MW) en el Estado Libre, en construcción desde finales de 2024, que suministrará energía a sus centros de datos a través de la red. No es un ejercicio de marketing de sostenibilidad. Es una respuesta a limitaciones reales de la red.
JB5: la siguiente generación
Cuando lo visitamos, JB5 aún estaba en construcción, pero ya era un animal muy distinto de JB1. Las especificaciones de Teraco para JB5:
- 30 MW de carga eléctrica crítica;
- 12 salas de datos de 1.000 metros cuadrados cada una;
- refrigeración por agua helada en circuito cerrado con un 100 % de refrigeración por aire libre, de modo que no se consume agua para la refrigeración continua.
Está claramente diseñado para cargas de trabajo modernas, en especial inteligencia artificial (IA) sobre unidades de procesamiento gráfico (GPU), y se conecta al mismo ecosistema de interconexión que JB1.
Lo que viene después
El campus de Isando en su conjunto, con JB1, JB3 y JB5, es ahora una instalación de 70 MW. JB5 es el bloque hiperescala moderno de 30 MW; JB1 es el ancla original donde viven los accesos a la nube y el peering.
Y Teraco no se detiene ahí. JB7, previsto para 2026, añade otros 40 MW en ocho salas de 1.500 metros cuadrados, con lo que el campus llega a 110 MW. La trayectoria está clara: JB1 fue el ancla, JB3 y JB5 trajeron la escala moderna, y JB7 lo hace aún más grande.
Bajar la nube a la tierra
Los centros de datos suelen vivir en abstracciones: regiones, zonas, puntuaciones de resiliencia, diagramas de peering. Recorrer JB1, y ver levantarse JB5, los hizo concretos.
- La nube no está “en otra parte”. Son decisiones de ingeniería en un lugar físico: electricidad, refrigeración, seguridad y conectividad.
- Azure en Sudáfrica no es solo la etiqueta de una región. Es un ecosistema de conectividad privada que hace reales las arquitecturas híbridas, y Teraco es uno de sus puntos de conexión clave.
- Donde la electricidad es realmente escasa, la resiliencia no es marketing. Es una línea de coste y una prioridad seria de ingeniería.
La visita bajó la nube a la tierra y nos dio un nuevo respeto por la escala y la disciplina que hacen falta para que el “siempre encendido” parezca sencillo. Ese respeto da forma a cómo diseñamos para nuestros clientes: cada arquitectura que entregamos parte de dónde se ejecuta físicamente y de cómo sigue funcionando cuando algo falla.
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